La delgada línea roja

«Pero la principal arma de muerte selectiva que posee el SPB, se da cuando a dicha clasificación de presos destinados a morir en pabellones letales se le suma la espada de Damocles que son los traslados ininterrumpidos ¿En que consiste? Vos sos jefe de penal o director de una unidad y tenés un grupo de presos conflictivos o renuentes a participar o compartir negocios ¿Qué hacés? Les armás una causa para tener una excusa legal y conseguir la orden judicial de echar a todos los presos que no te gustan. ¿Cómo les armás una causa? Supongamos que recibís en tu unidad a cinco tipos conflictivos de una bandita de Lomas de Zamora. Entonces los mandás transitoriamente a un pabellón donde hay veinte pibes de una bandita enemiga de Lanús que te están complicando el penal. A los cinco minutos empieza el combate y el Jefe de Penal sólo tiene que dejarlos pelear unos minutitos para ingresar con la guardia armada y redactar un acta en donde dejan constancia de los nombres de todos los que tengan alguna lastimadura. Todo aquel que querías expulsar y no sufrió lesión alguna en la pelea los lastiman los propios guardias en ese momento para que puedan acreditarse las lesiones y listo. Con esa tumbeada (emboscada, engaño, trampa), ya podés pedir formalmente que trasladen en forma urgente a esos internos a otra unidad carcelaria.Tengamos en cuenta que para los presos, cualquier traslado, sea a donde sea, es una ruleta rusa. Cuando te suben a un camión de traslados te colocan junto con diez o quince pibes todos esposados junto con los monos (pertenencias personales), de cada uno. Los viajes duran muchas horas, a veces días. A los cinco minutos de haber arrancado todos los trasladados ya se sacaron las esposas (sacarse las esposas es un arte que sorprende. He visto con la rápidez que lo hacen. Usando un alambre, un clip y hasta un mondadientes un interno puede sacarse las esposas en menos de diez segundos) y comienzan a atacarse o defenderse los unos de los otros de no ser robados, violados o asesinados, según la cantidad de pastillas que hayan consumido. Eso es un traslado normal. Pero si a lo expuesto, dicho traslado tiene como destino un pabellón donde te esperan veinte enemigos, el interno sabe que la suerte está echada y actua en consecuencia. Genera violencia para que lo bajen del camión en cualquier otra parte, y es en ese momento, donde ocurren los peores desastres… (extracto del capítulo «La delgada línea roja» del libro de Alberto Sarlo «Espectros del pabellón» que esperamos publicar en algún momento de 2020)

La imagen puede contener: una o varias personas e interior

Comentarios desactivados en La delgada línea roja

Filed under Sin categoría

Comments are closed.